Semana Santa – Viernes Santo

Pasión y Muerte de Cristo

Hoy es Viernes Santo

La Pasión y muerte del Señor ha sido representada o escenificada, siglo tras siglo, en la pintura y escultura, en la poesía y en el teatro, en el viacrucis de piedra o de leño y en ese otro viacrucis conmovedor y palpitante, representado por personas vivas, todavía hoy existente en algunos pueblos cristianos.

Ha sido interpretada con amor y emoción en las miniaturas monacales de los manuscritos y en los grandes retablos de los artistas del Renacimiento o del Barroco. Los poetas y los literatos, los músicos, los orfebres y los bordadores, los cineastas y los cantautores han impreso en su arte con primor y emoción la hermenéutica de los grandes misterios que abraza la Pasión de Jesús.

Unos captan mejor una escena, otros otra. Unos se fijan en algún detalle, para otros vale más el conjunto. Unos usan el pincel, otros la aguja. Unos interpretan con el cincel, otros con la cámara cinematográfica.

Con perspectiva propia, cada artista procura escenificar los episodios dolorosos en fidelidad sustancial a los textos evangélicos. Toda recreación, si es bella, enriquece la comprensión del misterio.

En su limitación, cada una de las interpretaciones es valiosa, enriquecedora, original. Agavilladas todas ellas, vienen a ser como un mosaico en el que cada artista, cada predicador, cada escritor incrusta una tesela para abarcar y comprender mejor la belleza imponderable del Gran Misterio en su totalidad, para gozo de los hombres que lo contemplan.

Son centenares, millares las interpretaciones artísticas, literarias y cinematográficas que existen hoy en día de la Pasión del Nazareno.Cada interpretación es una en medio de tantas otras que ya son realidad o llegarán a serlo en el futuro.

Todas buscan comunicar una historia y un misterio, siendo fieles a la verdad de los hechos, que en los relatos evangélicos de la Pasión hallan expresiones literarias de índole diversa.

Todas se quedan en el largo camino de la interpretación infinita. Cada una de ellas pretende llegar al corazón, a la sensibilidad del hombre, tocar sus fibras más íntimamente humanas y cristianas, despertar la admiración, el agradecimiento, la participación, el amor a quien por nosotros ha sufrido el indecible martirio.

La Pasión de Cristo

Película del 2004, dirigida por Mel Gibson. En la que nos muestra mediante el arte cinematográfico la vida pública de Jesús.

La pasión y Muerte de Cristo están representados durante los últimos 15 minutos de filmación, las escenas pueden resultar muy fuertes por lo que generó fuertes críticas entre algunos espectadores. Te recomendamos que tomes esto en cuenta al ver este video frente a niños o personas muy sensibles con el tema.

Vea el tráiler en el video, y si desea alquilarla o comprarla puede hacerlo desde Youtube.

Les ofrecemos partes de esta película a modo didáctico de las estaciones de su dolorosa pasión.

Primera Estación

Jesús es Condenado a Muerte

Les ofrecemos partes de esta película a modo didáctico de las estaciones de su dolorosa pasión.

Película del 2004, dirigida por Mel Gibson.

Segunda Estación

Jesús carga con la Cruz

Les ofrecemos partes de esta película a modo didáctico de las estaciones de su dolorosa pasión.

Película del 2004, dirigida por Mel Gibson.

Tercera Estación

Jesús Cae por Primera Vez

Les ofrecemos partes de esta película a modo didáctico de las estaciones de su dolorosa pasión.

Película del 2004, dirigida por Mel Gibson.

Cuarta Estación

Jesús se Encuentra con su Madre

Les ofrecemos partes de esta película a modo didáctico de las estaciones de su dolorosa pasión.

Película del 2004, dirigida por Mel Gibson.

Quinta Estación

Jesús es Ayudado por el Cirineo

Les ofrecemos partes de esta película a modo didáctico de las estaciones de su dolorosa pasión.

Película del 2004, dirigida por Mel Gibson.

Sexta Estación

La Verónica Limpia el Rostro de Jesús

Les ofrecemos partes de esta película a modo didáctico de las estaciones de su dolorosa pasión.

Película del 2004, dirigida por Mel Gibson.

Séptima Estación

Jesús Cae por Segunda Vez

Les ofrecemos partes de esta película a modo didáctico de las estaciones de su dolorosa pasión.

Película del 2004, dirigida por Mel Gibson.

Octava Estación

Jesús Consuela a las Mujeres

Les ofrecemos partes de esta película a modo didáctico de las estaciones de su dolorosa pasión.

Película del 2004, dirigida por Mel Gibson.

Novena Estación

Jesús Cae por Tercera Vez

Les ofrecemos partes de esta película a modo didáctico de las estaciones de su dolorosa pasión.

Película del 2004, dirigida por Mel Gibson.

Décima Estación

Jesús es Despojado de sus Vestiduras

Les ofrecemos partes de esta película a modo didáctico de las estaciones de su dolorosa pasión.

Película del 2004, dirigida por Mel Gibson.

Décima Primera Estación

Jesús es Clavado en la Cruz

Les ofrecemos partes de esta película a modo didáctico de las estaciones de su dolorosa pasión.

Película del 2004, dirigida por Mel Gibson.

Décima Segunda Estación

Jesús es Muere en la Cruz

Les ofrecemos partes de esta película a modo didáctico de las estaciones de su dolorosa pasión.

Película del 2004, dirigida por Mel Gibson.

Décima Tercera Estación

Jesús es Bajado y Puesto en los Brazos de su Madre

Les ofrecemos partes de esta película a modo didáctico de las estaciones de su dolorosa pasión.

Película del 2004, dirigida por Mel Gibson.

Décima Cuarta Estación

Jesús es Sepultado

Les ofrecemos partes de esta película a modo didáctico de las estaciones de su dolorosa pasión.

Película del 2004, dirigida por Mel Gibson.

Décima Quinta Estación

Jesús Resucita de entre Los Muertos

Les ofrecemos partes de esta película a modo didáctico de las estaciones de su dolorosa pasión.

Película del 2004, dirigida por Mel Gibson.

Vía Crucis 2021 – Meditando 14 Estaciones

¿Qué es el vía crucis? Es la meditación de los momentos y sufrimientos vividos por Jesús desde que fue hecho prisionero hasta su muerte en la cruz y posterior resurrección. Literalmente, vía crucis significa “camino de la cruz”. Al rezarlo, recordamos con amor y agradecimiento lo mucho que Jesús sufrió por salvarnos del pecado durante su pasión y muerte. Dicho camino se representa mediante 15 imágenes de la Pasión que se llaman “estaciones”. Te animarás a cargar con las cruces de cada día, si recuerdas con frecuencia las estaciones o pasos de Jesús hasta el Calvario.

Santa Misa Crismal

El Santo Padre preside la Santa Misa este Viernes Santo, 2 de Abril 2021, desde el Vaticano.

Documental – Semana Santa de Andalucía: La Película

“Semana Santa de Andalucía: La película”. Dirigido y producido por Ricardo Medina y grabado en su mayoría en la Semana Santa de 2016. Es un magnífico resumen de cómo se vive en esta celebración religiosa en las diferentes provincias de Andalucía a lo largo de ocho días, de Domingo de Ramos a Domingo de Resurrección. Los andaluces se aproximarán a los grandes momentos de la Semana de Pasión como son la procesión de El Cautivo (Málaga), Los Gitanos (Granada), La Madrugá de Sevilla (La Esperanza Macarena, La Esperanza de Triana y Jesús del Gran Poder), Los Judíos de San Mateo (Jerez), La Borriquita (Almería), Las Ánimas (Córdoba), El Abuelo (Jaén), El Santo Entierro (Cádiz) y El Resucitado (Hinojos, Huelva).

Lectura del Evangelio

Lectura del libro de Isaías (52,13–53,12) Mirad, mi siervo tendrá éxito, subirá y crecerá mucho. Como muchos se espantaron de él, porque desfigurado no parecía hombre, ni tenía aspecto humano, así asombrará a muchos pueblos, ante él los reyes cerrarán la boca, al ver algo inenarrable y contemplar algo inaudito. ¿Quién creyó nuestro anuncio? ¿A quién se reveló el brazo del Señor. Creció en su presencia como brote, como raíz en tierra árida, sin figura, sin belleza. Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultan los rostros, despreciado y desestimado. Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado pero él fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable cayó sobre él, sus cicatrices nos curaron. Todos errábamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino; y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes. Maltratado, voluntariamente se humillaba y no abría la boca; como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca. Sin defensa, sin justicia, se lo llevaron, ¿quién meditó en su destino? Lo arrancaron de la tierra de los vivos, por los pecados de mi pueblo lo hirieron. Le dieron sepultura con los malvados, y una tumba con los malhechores, aunque no había cometido crímenes ni hubo engaño en su boca. El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiación; verá su descendencia, prolongará sus años, lo que el Señor quiere prosperará por su mano. Por los trabajos de su alma verá la luz, el justo se saciará de conocimiento. Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos. Le daré una multitud como parte, y tendrá como despojo una muchedumbre. Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los pecadores, él tomó el pecado de muchos e intercedió por los pecadores.

Palabra de Dios

Salmo 30

Respuesta de los fieles: “Mi boca contará tu salvación, Señor”.

A ti , Señor, me acojo:
no quede yo nunca defraudado;
tú, que eres justo, ponme a salvo.
A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás.

Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.

Soy la burla de todos mis enemigos,
la irrisión de mis vecinos,
el espanto de mis conocidos:
me ven por la calle, y escapan de mí.
Me han olvidado como a un muerto,
me han desechado como a un cacharro inútil.

Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.

Pero yo confío en ti, Señor;
te digo: «Tú eres mi Dios».
En tu mano están mis azares:
líbrame de los enemigos que me persiguen.   R/.

Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia.
Sed fuertes y valientes de corazón,
los que esperáis en el Señor.

Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.

La Pasión de Cristo en mi vida

Cabe afirmar sin rubor que todo hombre es regenerado en Getsemaní y en el Calvario; es hijo de un dolor de parto sobre la colina de la Redención de la humanidad. A ese hombre concreto, inmerso en las vicisitudes de la historia, se orienta cada una de las hermenéuticas llevadas a cabo por los hombres en su propia época.

El misterio de Jesús de Nazaret, particularmente el misterio de su Pasión, ha sido, es y continuará siendo el parteaguas de la historia humana. Para los creyentes en Cristo no ha habido ni habrá una vida humana ni un evento humano con más repercusión en el grandioso panorama de los siglos. Para el lector de los textos evangélicos sobre la Pasión, la fuerza física y moral de Jesús, en esas horas densas y terrificantes que van de Getsemaní al Calvario, superan con mucho las expectativas humanas y abren una rendija hacia lo sobrehumano y divino.

Para los cristianos, sobre Jesús, que vive intensamente esos episodios, aletea el poder de Dios y la extraordinaria energía del Espíritu Santo. ¿Hubiese sido posible, de otro modo, que Jesús llegase con vida hasta la cima del Gólgota, y consumar así su lento e inexorable martirio? 

Cualquier representación, cualquier hermenéutica de la Pasión, dado su carácter no definitivo, requiere del lector o espectador un discernimiento, desde la fe y desde las coordenadas de la propia vida. Cuando los juicios humanos sobre las interpretaciones de la Pasión se imprimen en periódicos, revistas, internet, o se externan en la radio y la televisión, se ha de aplicar también a ellos un sólido espíritu de discernimiento.

Hay que separar el grano de la paja. Hay que descubrir los aciertos, y sondear igualmente los límites tanto de los críticos como de los artistas, y quizás sus conscientes o inconscientes motivaciones. Hay que mirar con los propios ojos, sin dejar de ver lo que han captado los ajenos. Hay que buscar la verdad, llegue por el camino que llegue, sin miramientos, pero sin miedos, con discreción, pero con intrepidez, ardor y coherencia.

Dios ha querido unir indisolublemente, en la Pasión de Jesucristo, historia y fe, misterio y evento, amalgamados en la Obra redentora de la humanidad. La Redención, y éste es el tema de fondo de la Pasión, goza del espesor de los hechos y del resplandor oculto de lo trascendente, del dramatismo de la historia y del profundo misterio en la intimidad de Dios. Sería muy empobrecedor quedarse en los puros hechos, sin ser iluminados y transformados por la Luz del misterio. En definitiva, la Pasión es una hermenéutica de la propia vida. Sería trágico quedarse en espectador, sin llegar a ser actor del drama. Porque, en verdad, todos somos intérpretes principales y protagonistas en la Pasión de Jesucristo.

Fuente: Ecclesia.

Reflexión del día:

¿Quién puede entrar en el alma de Jesús durante la Pasión?

¿Quién puede escrutar su corazón en esas horas terribles?

¿Quién puede adecuadamente entrever el corazón del Padre, la actitud del Espíritu Santo ante el drama sublime de la Pasión?